Intenté incorporarme, pero un peso en mis piernas lo impedía. ¿Asuna? Sonreí, estirando la mano para acariciarle el cabello aún sin observar su rostro. El tacto era distinto, ¿a dónde había ido el largo y fino cabello de mi chica? Abrí nuevamente los ojos de golpe, haciendo un esfuerzo para ver con claridad.
—H-Hermana —titubeé al tiempo que mi cerebro la reconocía. La pequeña dormía en mis piernas.
Después de todo... Lo habían logrado. Era el mundo real, estaba de vuelta.
Fin de Capitulo
(Este Fanfic no es de mi autoria, si es tuyo repórtate con nosotros para darte los créditos)

0 comentarios:
Publicar un comentario